COLECTIVA DE OTOÑO

Inés White

Ernesto Berra

Rodolfo González del Solar

Encuentros


Inés White, fotógrafa, nos cuenta sobre la serie que presenta: “Las plumas fueron mi fuente de
inspiración en la Serie de este año. La atracción de estos plumeros como objetos elegantes, sus​ ​colores, el movimiento con que se balanceaban, venían hacia mí !extraña atracción¡ A la manera​ ​de Proust, aparecieron las ceremonias y rituales de nuestros ancestros pre hispánicos, la​ ​civilización azteca, el arte cuzqueño. ¿Eran las Cholas urbanas? Qué lejos estamos de esos mundos​ ​y de la naturaleza. Un tiempo atrás la moda de las plumas en los sombreros era un lujo. Un​ ​símbolo de sensualidad en el mundo de la Revista. Hoy esas plumas tienen un uso doméstico.
Suaves texturas que aún conservan su elegancia.


Ernesto Berra, artista cordobés, tiene tres frentes, el collage, la construcción en madera y la
pintura. El detonate de su obra es la arquitectura popular, maderas viejas, puertas desvencijadas,​ ​un muro , fachadas de antiguas casas. Obra orientada a la memoria, una especie de arqueología​ ​popular. Utiliza materiales de segundo uso o reciclados. El recuerdo, el transcurso del tiempo son​ ​factores que tienen que ver con su obra. Tiene una clara filiación constructivista, las líneas​ ​horizontales y verticales que se insinúan sustentan una vigorosa estructura casi como un hormigón​ ​armado, incorporando elementos extra pictóricos. Generalmente La zona de la tierra ocupa​ ​mucho más espacio que la del cielo que es más estrecha. En su obra siempre está el paisaje.
Maneja con destreza el color


Rodolfo González del Solar, artista nacido en Buenos Aires hace veinte años se instaló en las
Sierras de Córdoba. Alumno de maestros como Ennio Iommi y Antonio Pugia. Su obra se inspira en la​ ​naturaleza donde fusiona la figura humana, hojas, agua, fuego. Utiliza diversos materiales dándoles en​ ​el caso de estas obras que presenta en hierro fundido, pigmentos naturales para darles color.
Encuentra en los distintos materiales la orden de cómo trabajarlo, si la madera tiene una veta hay que​ ​ir para allá, si no no sirve; “todos los materiales tienen su forma y su carácter, si peleas con el material​ ​perdiste”. Dice que el arte tiene que transmitir al espectador algo que sienta, que si es necesario leer​ ​un largo texto para entender lo que el artista quiso hacer, eso no sirve, si entra a una muestra y en una​ ​pared está la explicación de la obra se da vuelta y se va.
Rodolfo González del Solar hiende el aire, para hacer la prueba de lo que parecerá, una vez
materializada, su escultura, que conservara -es un amplio y puro milagro- una vez sostenida en el​ ​espacio. Por que las maravillas que salen de sus manos poseen ese levísimo equilibrio, que parece​ ​sobrenatural, fuera del mundo y de sus leyes de gravedad. Y si la pieza adquiere un cuerpo algo mayor,​ ​el milagro continúa invariable, porque iguales son las aerostáticas leyes que la dominan, y las piezas​ ​van adquiriendo una tonalidad más celestial, tal vez para acercarlas aún más al origen del cual​ ​provienen.


César Magrini , 2004